
Algo de la historia de Walter Salinas…
W.S. - Cuando tenía 11 años jugaba al fútbol en un club social al que me llevaba mi viejo. Me desgarré un músculo de la pierna y tuve que hacer reposo por cuarenta días. Pero mi casa era chiquita y la mayoría de los chicos íbamos a un comedor donde había una cama que de día era sillón y de noche se convirtió en mi cama todos esos días. Justo el baterista de la banda de mi barrio se fue y me preguntaron como chiste si me animaba a reemplazarlo y dije que sí. Desde ese día no volví a pisar el club y me dediqué a la música, a aprender más sobre la batería. Después empecé a cantar y acá estoy.
—Una vez dijiste que la música te sacó de las calles. ¿Por qué?
W.S. - tengo de un barrio complicado, donde viví muchas cosas feas y cuando somos chicos buscamos refugiarnos en algunas cosas que nos llevan por un camino erróneo. Tomé muy malas decisiones y anduve en la calle. Gracias a la música pude salir de eso, volver a mi casa y tomar conciencia. No tengo problema en contarlo y aconsejarles a los chicos que la calle no es buena, que estudien, ocupen el tiempo en el fútbol o aprendiendo música.
—¿En qué te basas para componer tus canciones?
W.S.—Me gusta escribir sobre la vida real, las historias que viví, vi y pasé, porque creo que no hay mejor cosa que las personas se sientan identificadas con una canción. Yo siempre escribo para que otro se sienta relacionado con el tema. Trato de trabajar y profundizar mucho en eso porque es lo que más le llega a la gente.
—¿Por qué crees que tenés tanta repercusión en YouTube?
W.S.—Yo no tomo dimensión de cuánta gente ve los videos o de los seguidores en redes sociales, hasta el día de hoy no creo lo que estoy viviendo. Trato de mantener los pies sobre la Tierra, de estar con mi familia y en mi barrio, en donde me críe y de donde salí.
Tengo un pasar sencillo, trato de disfrutar de lo simple que es lo que he tenido siempre y cuando voy a las giras aprovecho para disfrutar de la gente, de los paisajes y conocer. Pero sigo con la misma personalidad, los mismos amigos y gente de siempre. Así que no podría decir qué se siente.
Fuente: El Diario de la República